martes, 15 de abril de 2014

Las Hermandades de la Soledad y Virgen de los Dolores en Yunquera de Henares apuran los últimos ensayos para la procesión del Santo Entierro

DECLARADA DE INTERÉS TURISTICO PROVINCIAL TENDRÁ LUGAR LANOCHE DEL VIERNES SANTO A PARTIR DE LAS 23:30 HORAS.


Las Hermandades de Nuestra Señora de la Soledad y de la Virgen de los Dolores en Yunquera de Henares apuran en estos días los últimos ensayos para la celebración de la procesión del Santo Entierro y de las Antorchas.

Como cada año desde que comenzó a celebrarse allá por el inicio de la década de los 90, uno de los actos que mayor público atraerá y que más emoción añadirá a las celebraciones de la Semana Santa en Yunquera de Henares será 'El Santo Entierro', el Viernes Santo (18 de abril). Todo comienza en torno a las 23:30 horas, cuando los hermanos se encaminan con antorchas hacia la Iglesia de San Pedro, en busca del párroco, Don Antonio de Gregorio Ruiz, para posteriormente dirigirse a la Ermita de la Virgen de la Soledad. Desde allí y en torno a la medianoche se procesionará la talla de 'El Cristo Yacente en el Santo Sepulcro”, imagen de grandes dimensiones y elaborada en mutua colaboración por el escultor madrileño J.A. Arnáiz y los talleres de artesanía, 'Arte Martínez' de Horche; para cuya carga, son necesarios más de 40 anderos.

Estos, cambian el paso a lo largo de la procesión, procurando un ligero balanceo a la imagen, mientras que en diferentes momentos y obedeciendo a un toque de corneta unísono, efectúan diversas levantadas con el anda. Dicha celebración, que simula el entierro de Jesús escoltado por cuatro guardias romanos, se realiza en respetuoso silencio y acompañado de dos grandes filas de antorchas que iluminan el paso. Además desde hace unos años y debido a que en una ocasión varios hermanos, decidieron de forma anónima hacer penitencia, algunos integrantes de la Hermandad de la Soledad cargan sendas cruces con los pies encadenados, acompañando a la comitiva. La celebración finaliza en el patio del Palacio de los Mendoza, donde se realiza el encuentro con la imagen de la Virgen de los Dolores y en el que integrantes de las Hermandad de la Soledad realizan un círculo en el que se llevan a cabo actuaciones dramáticas o lecturas, con las que se intenta resaltar la importancia de la pasión y muerte de Jesús. Finalmente, las dos imágenes se
encaminan a la iglesia parroquial donde el sacerdote pronuncia las últimas palabras después de la interpretación por parte de la Banda de Cornetas y Tambores del toque de “silencio”. Esta procesión, desde el año 2010, goza del reconocimiento otorgado por la Diputación Provincial de Guadalajara como de
Interés Turístico Provincial.