lunes, 31 de marzo de 2014

Un punto en Cartagena para un Dépor que mereció más

Trece jornadas consecutivas sin ser derrotado. Es decir. Desde que comenzó 2014, el C.D. Guadalajara no ha perdido en el campeonato liguero; y esta circunstancia no es fruto del azar. El Deportivo es el único equipo que no ha perdido en liga en las tres primeras categorías del fútbol español, porque demuestra ser un bloque muy maduro, con las ideas muy claras, y con absoluto convencimiento de sus posibilidades. Claro está, que la desventaja del inicio del Dépor respecto al resto, sumado al buen papel en Copa Federación que le ha hecho acumular partidos y lesiones, hace aún más difícil la gesta; pero da un mérito añadido infinito a cada punto conseguido por un conjunto del que no queda otra que estar muy orgulloso.


En este caso, un punto el que se sumó en Cartagena ante el tercer clasificado. Un equipo muy fuerte en su casa, en la que está consiguiendo una gran temporada, y en la que no pierde desde hace más de dos meses. Aun así, el Deportivo Guadalajara salió como siempre a ganar, con un once en el que entraban Philippe Toledo y Rubén Arroyo, que volvía tras su lesión.

El partido comenzó con una intensidad propia del que bien podía haber sido un choque de Play-Off. Y es que el Deportivo Guadalajara leyó a la perfección el encuentro desde el primer instante. Tremenda la fortaleza que demostraban los morados, y no menos espectacular el constante peligro que llevaba un Dépor que estaba haciendo mucho daño en banda.

En el minuto 4, Rida desbordaría al lateral derecho asistiendo a Toledo, el cual dejaría de cara en un toque magnífico para que Arroyo lanzara con fuerza alto.

Continuaban las acometidas, y el Deportivo era el que llevaba todo el peso del partido, con una defensa muy solvente, un centro del campo realmente poderoso, y unos futbolistas de ataque que creaban numerosos problemas a la defensa cartaginesa.

En el 20, llegaría una de las jugadas más importantes del partido. El Deportivo volvía a hacer daño por banda izquierda, y el balón llegaría al corazón del área, en la que Quique y Rida decidían quién continuaría con el balón. Finalmente el centrocampista hispano-marroquí cogería el esférico, y en un buen movimiento driblaría siendo objeto de infracción y en la que el árbitro decretaría penalti.

El encargado de tirarlo iba a ser el madrileño Rubén Arroyo, el cual tiraría con mucha tranquilidad engañando por completo al portero. Gol que adelantaba al Dépor (0-1).

Cuando otros equipos se hubiesen encerrado, el Deportivo fue a por más. Tan sólo tres minutos después, el propio Arroyo disparó desde la frontal con mucha intención, y el portero Limones despejaría a córner por alto en una buena estirada.

Fútbol control y constante peligro el llevado por el conjunto deportivista. Pero justo en el mejor momento, el Cartagena lograría el empate tras una acción a balón parado.

Lanzarían desde el perfil izquierdo, en tres cuartos de campo, mandando un balón abierto al segundo palo, donde había un compañero para intentar colocar el balón en el área. Así lo hizo, y el balón cayó vertical para que le llegara a Carlos David, que empataría el encuentro en el 31.

El Dépor sabía cómo estaba jugando y no quería renunciar a sus opciones. Y es que, el equipo de Carlos Pérez Salvachúa habría dejado liquidado el encuentro si no hubiese sido porque la madera rechazó dos disparos de Rida. El primero, en un lanzamiento a bocajarro en el área que Limones conseguiría tocar, y el segundo, tras un tiro de Quique que Limones rechazaría, y que el jugador del Dépor volvería a conectar para poner el balón en el palo derecho del meta local. Muy mala suerte para los alcarreños.

El Cartagena no lograba encontrar su juego, pero aun así, lograron llegar al área en un acercamiento que desbarataría Álvaro Campos, y posteriormente la defensa del Dépor. Descanso, y 45 minutos por delante.

En la segunda parte el partido fue algo distinto. El Dépor seguía bien plantado, pero el Cartagena, animado por sus más de 4.000 aficionados, se mostraba más tranquilo con el balón y algo más incisivo en ataque.

No obstante, el Dépor protagonizaría el primer acercamiento, cuando en el minuto 60, un balón botado al área, se marchaba fuera después de que un jugador del Cartagena peinara por error.

Tres minutos después, el Cartagena avisaba en una acción en banda izquierda en la que un futbolista del equipo local pondría un balón peligroso al segundo palo, donde estaba Espín para despejar a córner.

Álvaro Campos volvió a aparecer, cuando Fernando se quedó delante de él, aunque algo escordado a la derecha. El meta valenciano logró desbaratar la acción del delantero con una buena intervención.

Mucho desgaste en las piernas de los jugadores deportivistas que no descansaban ni un instante. El Dépor realizó dos cambios en los que los futbolistas Rida y Arroyo se encontraban excesivamente cargados fruto del gran esfuerzo. Garrido también abandonó el terreno de juego, y eran Julio, Javi López, y Aitor Núñez los que darían un aire fresco al equipo.

El Dépor tenía fe, y aunque no quería perder, sabía lo que había ocurrido en el primer tiempo, y luchaba por crear dificultades a la defensa local y así llevarse el encuentro que bien podía ser suyo desde el minuto 40.

A falta de 8 minutos para que finalizara el tiempo reglamentario, Phlippe Toledo realizaría una cabalgada por banda izquierda en la que sacaría un metro a su par pese a partir con desventaja en la carrera. El delantero hispano-francés apuró línea de fondo tras una carrera de una potencia extrema, para servir a Quique González, que algo forzado intentó colocar el balón entre los tres palos, sin suerte en el remate.39Mucha disputa en los minutos restantes, pero el marcador no se movió y finalmente el Dépor sumó otro punto que le sirve para situarse  con 57, a falta de 18 en juego. Esto es, seis partidos de liga.

Actualmente, el Dépor es quinto empatado a puntos con el Cádiz, cuarto, y con el golaverage particular empatado entre ambos. Lo cierto es que el Cádiz tiene un parcial ocho goles más que el Deportivo en el golaverage general, por lo que el equipo morado trabajará como hasta ahora, afrontando cada partido que resta en la competición, como si de una final tras otra se tratara. Pero además, se da la circunstancia de que en el momento más importante de la temporada, llega una la Final de la Copa R.F.E.F.
Un título por el que el Dépor ha luchado de principio a fin y que quiere tener en sus vitrinas siendo así el primer trofeo oficial a nivel nacional que atesoraría en toda su historia. El próximo jueves a las 20:00 h. llega la primera cita para el aficionado de Guadalajara; ida de la final de Copa ante el Ourense. Un partido que a buen seguro será más que emocionante. Pero eso no es todo. El domingo a las 12:15, el Deportivo Guadalajara se enfrenta en el Pedro Escartín al Albacete Balompié, actual líder de la competición.

De nuevo, oportunidades únicas y para el recuerdo, en las que el aficionado alcarreño puede disfrutar de animar a su equipo, con todas las facilidades ya conocidas que brinda el club con la campaña “Curemos el Virus L.I.G.A.” en la que por sólo 1 €, 2 € o  3 € cada alcarreño puede ser protagonista de esta gesta, siendo uno de los que agoten las localidades para estos dos partidos que pasarán a ser historia del Deportivo.

Seis encuentros de liga, y dos de Copa. Pero por encima de todo, ilusión de un equipo y por un equipo que deja en el campo todo lo que tiene, y que cree en este escudo y en esta ciudad, por los cuales lucharán para llevarlos a lo más alto.