lunes, 8 de febrero de 2016

Los presupuestos de Castilla-La Mancha para este año ascenderán a 8.420 millones de euros, un 2,6% más que en 2015

García-Page presenta unos presupuestos con los que “gana la sanidad, la educación, la gente que peor lo está pasando” y aquellos que quieren generar riqueza.

García-Page ha explicado que los presupuestos de 2016 supondrán un crecimiento económico que irá de la mano de la recuperación social.


El presidente de Castilla-La Mancha ha destacado la diferencia de filosofía, intenciones y objetivos entre los presupuestos de 2016 y las cuentas regionales del anterior Ejecutivo autonómico.

El presidente del Gobierno regional ha valorado el acuerdo alcanzado con Podemos y ha confiado en que contribuya a “desdramatizar” el escenario de pactos a nivel nacional. 

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page ha presentado este lunes las líneas generales de la Ley de Presupuestos 2016; unos presupuestos con los que “gana mucho el sector público, gana la sanidad, la educación, la gente que peor lo está pasando” y aquellas personas que “tienen muy claro que quieren hacer riqueza pero que eso va unido a la rueda de la igualdad social”.

En este sentido, el presidente del Ejecutivo autonómico ha valorado el acuerdo alcanzado entre los grupos parlamentarios Socialista y Podemos sobre la Ley de Presupuestos regionales para el presente año y que será ratificado este martes por el Consejo de Gobierno antes de comenzar su trámite parlamentario.

Tal y como ha subrayado el presidente García-Page, el presupuesto regional “no sólo frena la hemorragia” creada en los últimos cuatro años, “sino que sienta las bases de una recuperación social y económica notable”, además de que “servirá para crear empleo y riqueza”.

García-Page ha asegurado que, gracias al acuerdo “franco y sincero” entre ambas formaciones “vamos a tener crecimiento económico”; una mejoría en la salud de nuestra economía que, en cualquier caso, irá “de la mano del crecimiento y la recuperación social”.

En este punto, Emiliano García-Page se ha referido a los presupuestos ejecutados por el anterior Ejecutivo autonómico; unas cuentas regionales, ha lamentado, que supusieron la liquidación de “miles y miles de puestos de trabajo”, además de innumerables “servicios públicos y sociales”. De hecho, ha explicado, de no haberse producido el cambio tras las elecciones autonómicas de mayo de 2015, se habrían generado más “despidos públicos” y se habría propiciado “un presupuesto con muchas más derivaciones a la sanidad privada de Madrid”, con un “modelo extraño y experimental en el ámbito educativo” y con “un desabastecimiento de las despensas sociales verdaderamente increíble”.

Como contrapunto, García-Page ha aludido al proyecto de Presupuestos 2016 que ha calificado de “buen presupuesto”; un documento para cuya confección se ha tenido en cuenta “qué gente, qué intereses, qué espíritu estaba detrás de cada cifra”.

Del mismo modo, ha hecho balance de los siete meses de legislatura transcurridos hasta el momento, subrayando como principal objetivo cumplido “parar la hemorragia” creada por el anterior Ejecutivo autonómico, gracias al cambio de gobierno; una “brecha”, ha explicado, a la que “hemos echado mucha argamasa”.

Con todo, García-Page ha subrayado que “éste es el presupuesto que podemos” y ha adelantado que el presupuesto de 2017 será “más claro todavía y el siguiente mucho mejor”. El de 2016 “es el mejor que se puede, posible, riguroso… que no lo va a poder recurrir Montoro”, ha asegurado en referencia al ministro de Economía en funciones.

Del mismo modo ha defendido que el acuerdo suscrito con Podemos es un “buen ejemplo en España de que se pueden cambiar las cosas de raíz pero sin romper nada”; un modelo que, ha recalcado, podría ser imitado en otras regiones, pone de manifiesto un “acuerdo sensato” que “no está hecho contra nadie” y que podría contribuir a “desdramatizar” el escenario de acuerdos a nivel nacional.